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BREVE RESEÑA HISTÓRICA DE LA POLÍTICA EXTERIOR DE MÉXICO

Por. Gloria Alejandra Sarabia Bueno.

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RESUMEN

La política económica exterior la realiza el Estado y es la parte de la política económica general que se encarga de estudiar, proponer y aplicar medidas, mecanismos e instrumentos que se refieren a las relaciones económicas con otros países e instituciones extranjeras.

El objetivo principal de la política económica exterior debe ser  contribuir con la política económica en general para lograr el desarrollo socioeconómico y sustentable del país. También persigue fines específicos de acuerdo con la actividad a la que se oriente.  En este trabajo se analizará diversos aspectos, aplicados por el Estado mexicano de 1970 a la fecha.

La política exterior de México se fue formulando de acuerdo a los acontecimientos históricos que ha experimentado el país. Los principios de ésta política surgieron de la constante lucha por mantener la integridad del territorio nacional, así como la autonomía frente al exterior.

Uno de los cambios más trascendentes en la actuación internacional mexicana fueron propiciados por la nueva política económica, cuando México ingreso al GATT en 1986, lo que abrió el camino a la apertura económica del país lo cual fue significante para las relaciones internacionales de México.

La política económica exterior son acciones que realiza el Estado en materia de importaciones y exportaciones de mercancías y servicios, con el fin de que ambas actividades contribuyan al desarrollo socio económico del país.

INTRODUCCIÓN

La política exterior de México se fue formulando de acuerdo a los acontecimientos históricos que ha experimentado el país. Los principios de ésta política surgieron de la constante lucha por mantener la integridad del territorio nacional, así como la autonomía frente al exterior.

Uno de los cambios más trascendentes en la actuación internacional mexicana fueron propiciados por la nueva política económica, cuando México ingreso al GATT en 1986, lo que abrió el camino a la apertura económica del país lo cual fue significante para las relaciones internacionales de México.

La política económica exterior son acciones que realiza el Estado en materia de importaciones y exportaciones de mercancías y servicios, con el fin de que ambas actividades contribuyan al desarrollo socioeconómico del país.

Con la crisis de la deuda en América Latina y el fracaso del modelo económico mexicano, vinieron importantes cambios en el modelo económico. La apertura al comercio internacional y un modelo neoliberal integraron a México a los mercados mundiales.

En el ámbito internacional la caída del muro de Berlín y el fin de la Guerra Fría modificaron la estructura internacional, que pasó de una bipolar rígida, a una unipolar un tanto más flexible. Además, la derrota del comunismo implicó  una posición de preponderancia del capitalismo en su versión neoliberal; el “consenso de Washington” fue la receta, en especial para América Latina. Los años noventa fueron los años cumbre de la “tercera ola de la democratización” (Huntington, 1991) y de un marcado optimismo  en la expansión del libre comercio y de los procesos de regionalización comercial.

DESARROLLO

Las principales acciones de política de comercio exterior se aplicaron por el Estado mexicano de 1970 a la fecha. Comienzan a darse en el mandato de Luís Echeverría Álvarez de 1970 a 1976 en donde se creó el Instituto Mexicano de comercio Exterior para encargarse de promover y fomentar el comercio exterior del país, se impulsó, a partir de 1972, la importación de alimentos como maíz, frijol, leche y oleaginosas, ya que la producción interna no alcanzaba para satisfacer las necesidades de la creciente población. A pesar del estímulo a las exportaciones, las importaciones crecieron más rápidamente debido a las necesidades internas de insumos, maquinaria y equipo del extranjero. El déficit comercial acumulado de los seis años fue de 13,320.6 md.

Se promovió en el ámbito internacional la Carta de Deberes y Derechos Económicos de los Estados, que pretendía impulsar un nuevo orden económico internacional, aunque no tuvo  mucho éxito. Se establecieron y fomentaron nuevas relaciones comerciales por medio de acuerdos y misiones en diversos países, con el objeto de diversificar el comercio exterior donde se realizaron acuerdos con Japón, Gran Bretaña, Unión Soviética y China. También se promovió la creación del Sistema Económico Latinoamericano (SELA) con el fin de alentar la cooperación económica entre los países de América Latina. Se impulsó la creación de la Naviera Multinacional del Caribe con el fin de transportar las mercancías de los países del Caribe y México, esto permitió disminuir costos de fletes y transportes.

En el mandato de José López Portillo de 1976 a 1982 se impulsó y promovió la exportación de petróleo y gas. En general, la actividad económica del país se había orientado a la explotación petrolera para exportación. Así, en 1977, 26 % de las exportaciones provenía de la industria petrolera, porcentaje que aumentó hasta el 15% en los últimos años del periodo.  En promedio anual, las exportaciones petroleras representaron 53.8% de las ventas totales al exterior durante el sexenio.

Se plantearon políticas básicas sobre el comercio exterior en el Plan Global de Desarrollo 1980-1982:

-Utilizar el petróleo como palanca de nuestro desarrollo económico y social canalizando los recursos que de él se obtengan a las prioridades de la política de desarrollo.

-Establecer una vinculación eficiente con el exterior, que estimule la modernización y eficiencia del aparato productivo.

Durante el gobierno de López Portillo aumentaron los permisos de importación para productos que antes estaba prohibido comprar en el extranjero, sobre todo bienes prioritarios. Se promovió una nueva ley aduanera que facilitaba los trámites de importaciones temporales y disminuyó el número de fracciones que requerían permiso previo.

Para el mandato de Miguel de la Madrid Hurtado de 1982 a 1988 se instituyó el Plan Nacional de Desarrollo en el cual se plantearon las siguientes políticas comerciales:

  • Impulso a la producción comercial.
  • Fomento a las exportaciones no petroleras.
  • Creación del Programa de Desarrollo Industrial y Comercio Exterior.
  • Reordenación del sistema de permisos de importación y un sistema arancelario.
  • Simplificación a trámites para importaciones y exportaciones.
  • Se iniciaron gestiones para que México ingrese al GATT para el desarrollo del libre cambio y para eliminar el proteccionismo.

 

El sexenio de Carlos Salinas fue fundamental para reorientar la política exterior mexicana. Su ambicioso programa de reformas económicas terminó afectando también las relaciones internacionales del país. El Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) modificó no sólo la estructura de importaciones y exportaciones sino la forma en que se concebía México en el mundo: la identidad norteamericana pesaba más que antes, en detrimento de la correspondiente a América Latina. La tradicional política exterior idealista, basada en principios pasó a ser una más pragmática, basada en intereses  (Garza, 1994). Sin embargo, es necesario aclarar que durante el sexenio salinista no se descuidaron del todo las relaciones con el resto del mundo:

  • Se modificó la estructura arancelaria.
  • Se instauró el Programa Financiero Promocional del Banco de Comercio Exterior con el objeto de reducir la transferencia de recursos del exterior.
  • Se emitió una nueva Ley de Comercio Exterior para fomentar las exportaciones.
  • La apertura comercial provocó que las importaciones crecieran más que las exportaciones, lo que arrojó un saldo deficitario de la balanza comercial.
  • México continuó participando en el GATT, a pesar de que ello provocó problemas para industrias como la textil y la del calzado.
  • Muchos productos importados eran de dudosa calidad e incluso tenían precios más altos que los nacionales.
  • Se firmó el Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos y Canadá (TLCAN) que entró en vigor el 1º de enero de 1994. Este tratado significó entonces y ahora una mayor integración subordinada al país del norte, ya que las condiciones del acuerdo son desfavorables para México debido a que las nuevas políticas siguieron un modelo de crecimiento hacia fuera, basado en una dinámica dependiente del exterior, con consecuente descuido del mercado interno.
  • Se reordenó el sistema aduanero con el objeto de facilitar los trámites del comercio exterior.
  • México ingresó a la Conferencia de Cooperación Económica del Pacífico en el cual participan 15 países del área.

 

La nueva política comercial durante este sexenio tenía como objetivos: fomentar las exportaciones no petroleras, garantizar el acceso de las exportaciones mexicanas a los mercados mundiales, uniformar la protección efectiva a las industrias básicas, eliminar las restricciones arancelarias.

El sexenio de Zedillo fue de pragmatismo. Sin  descontinuar del todo la línea tradicional de los gobiernos priístas, avanzó en la firma de tratados de libre comercio (los firmados con Chile y la Unión Europea son los más relevantes) y dedicó buena parte de sus esfuerzos a profundizar la relación con Estados Unidos. El crecimiento tanto de importaciones como de exportaciones en  la región de América del Norte fue sustancial.  Ello no quita que hubiera recriminaciones mutuas en los ámbitos de narcotráfico e inmigración. Sin embargo, comenzaron los síntomas  del alejamiento de América Latina. Comentarios irónicos de Fidel Castro (que los niños mexicanos conocían a Mickey Mouse mejor que a sus héroes patrios) provocaron molestias en el gobierno, que comenzó a hacer declaraciones en torno a la falta de apertura política en Cuba. Tal actitud distanció a Zedillo de sus cuatro antecesores, que habían tenido muy buenas relaciones con el gobierno de la isla. (Ramírez y Ruíz)

Durante este mandato se firma el Tratado de Libre Comercio México- Costa Rica y entro en vigor el Tratado de Libre Comercio del Grupo de los Tres: México, Colombia y Venezuela. México continuó en el TLCAN y siguió adherido a la OMS que sustituyó al GATT, se integró el país a la Organización de Cooperación y Desarrollo Económico y se firmaron tratados de libre comercio con: Bolivia, Nicaragua, Chile, Israel, El Salvador, Guatemala, Honduras  y la Unión Europea.  Se realizaron negociaciones comerciales por lo que el país se convirtió en una de las economías más abiertas del mundo.

La apertura del sistema político mexicano permitió en 2000 la llegada de Vicente Fox. Sin mayoría en el congreso (algo que se dio por primera vez en 1997) y sin un plan bien establecido en lo que a política exterior se refería, integró un gabinete bastante heterogéneo que en algunos medios se llegó a conocer como “Gabinete Montessori” porque cada quien hacía lo que quería (Aguilar y Castañeda, 2007).

            En tal medida, Fox ayudó a erosionar aún más la política exterior tradicional: rechazando el antiguo concepto de soberanía cerrada y defensiva, buscó una promoción activa a la democracia y los Derechos Humanos. Aunque cauteloso de siempre encauzar tal discurso a través de organizaciones multilaterales (como Naciones Unidas), ello no evitó desavenencias con otros países. El caso emblemático es cuando en 2002 México votó en la Comisión de Derechos Humanos a favor de revisar la situación en Cuba, cuando tradicionalmente se había abstenido. Ello, aunado al “comes y te vas” y a otros incidentes propició un severo enfriamiento de las relaciones con Cuba. Las relaciones con América Latina tampoco tuvieron buen destino. Declaraciones desafortunadas, excesos de ambición política y la carencia de una estrategia regional llevaron a que las relaciones con los países latinoamericanos vivieran momentos de crisis o distanciamiento. La percepción que se tenía de México como un interlocutor de confianza pasó a una de recelo y desconfianza, debido a la clara prioridad que se dio a la relación con Estados Unidos. El inicio del sexenio era prometedor: las buenas relaciones entre los dos presidentes entrantes auguraban que México estaría entre las prioridades de los vecinos del norte. Sin embargo, con el 11 de septiembre muchos de los planes se vinieron abajo. Frente a un gobierno norteamericano enfocado en los temas de seguridad la administración de Fox no supo qué hacer. Los errores de Fox pueden achacarse, en lo específico, a un proceso de toma de decisiones descoordinado (a causa de un gabinete heterogéneo) y a la falta de conocimiento y experiencia política para llevar a buen término sus planes. Sin embargo, tomando en cuenta los otros factores de la política exterior, es importante notar que había limitantes que no podía saltarse: los tiempos del país en que un solo hombre mandaba habían terminado, un sistema económico abierto y notablemente integrado a América del Norte, y la permanente asimetría con los otros miembros de la región. Además, la coyuntura internacional del 11 de septiembre y la reacción de Estados Unidos también fueron determinantes para el fracaso de la política exterior mexicana. Por lo tanto en el Plan Nacional de Desarrollo 2001-2006 se reconoció que México debía incrementar competencias que le permitieran integrar cadenas productivas para participar en el comercio mundial, aspecto que no se logró en el sexenio y debido a la dependencia que tenía México estuvo en manos del petróleo y remesas de los migrantes.

Para cuando Felipe Calderón llegó al poder muchas de las condiciones anteriores seguían siendo las mismas. No obstante, el cambio de administración sí trajo consigo una forma distinta de gobernar y algunos cambios en lo relativo a las relaciones internacionales del país. Con un gabinete más homogéneo y con una figura de más bajo perfil a cargo de la SRE, Calderón se limitó a corregir los errores más notorios de Fox. Desde el inicio de su mandato intentó recomponer relaciones con América Latina, en especial con Cuba y Venezuela. Aunque lenta la normalización de relaciones con ambos países se ha dado. Sin embargo, también desde su sexenio se marcó la tendencia a relevar a un segundo plano los asuntos externos. La política exterior de bajo perfil bien puede atribuirse a que el gobierno en turno se ha dedicado casi de forma absoluta a resolver asuntos internos. La “guerra contra el narcotráfico”, la crisis económica desatada en otoño de 2008, la epidemia de influenza, los intentos por conseguir la aprobación de las reformas estructurales, entre otras cuestiones, han absorbido la atención del gobierno. Ello puede considerarse como un error mayúsculo, debido a que ha hecho que muchos de los problemas internacionales afecten los intereses mexicanos o de mexicanos de forma más directa.

 

 

CONCLUSIÓN

Ha habido, y sigue habiendo, un debate en torno a si México es un país rico o no, al punto de vista de los recursos naturales. Es evidente que México tiene las bases geográficas y de recursos naturales para sostener una política exterior dinámica, y con posibilidades de independencia, incluso frente a las presiones del vecino del Norte. La penetración norteamericana en la economía del país y sobre todo su relación de dependencia, que debería mejor calificarse de interdependencia, aunque esta funcione en beneficio de Estados Unidos, debido al actual desequilibrio de poder.

La economía es un producto del trabajo del hombre y en ella se refleja su acción; así que el valor de la economía como elemento condicionante de la política exterior es bastante relativo y hay que referirlo siempre a un momento histórico concreto, para evaluar su situación en el momento de que se trate y para ponerla en relación con las economías de los demás países. Esa relatividad de la economía se refiere al hecho de que la situación del país, desde un punto de vista económico, puede cambiar y de hecho está cambiando siempre, por lo cual el sentido en el que influye en la política exterior es cambiante también. De todos modos, dado que los cambios no se producen bruscamente, hay que considerar la situación económica de un país, en un momento dado, para explicar su actitud internacional. En el caso de México, que puede considerarse como un país en vías de desarrollo, la economía explica muchas de sus actitudes, coincidiendo con las de otros con los mismos intereses. En los ˙últimos años, sin embargo, el incremento de su producción petrolera hasta los niveles de 1982,ha colocado al país en una posición muy particular, pues siendo un exportador de primera importancia es también un país con un grado de industrialización muy apreciable y con una infraestructura económica de consideración, lo que lo diferencia netamente de otros exportadores de petróleo que se encuentran en un grado de desarrollo muy inferior.

Como elementos de debilidad estructural de la economía mexicana, que trascienden al campo de la economía y abarcan a todos los aspectos de la sociedad mexicana, debemos mencionar la desigual distribución de la renta y la concentración de la población y la economía en zonas muy limitadas del territorio nacional. La conurbación del Distrito Federal y zonas aledañas reviste ya características de catástrofe y requiere medidas drásticas y urgentes, para llevar a la desconcentración y la descentralización.

México está recuperando la fe en sí mismo, con la aplicación de nuevas fórmulas políticas que propician una evolución del sistema para adaptarlo a las .nuevas necesidades. La reactivación económica y la eliminación de los factores de desestabilización, que no serán fácilmente alcanzables. Con las bases mencionadas, es evidente que su base económica, considerada en una amplia perspectiva que desborde lo coyuntural, le da al parís los medios de una política exterior activa e independiente; es más, el factor económico, combinado con la situación política regional, lo obligan a ello.

Referencias

Méndez, J. (2008). Política Económica Exterior. Problemas Económicos de México. 383-384.

Méndez, J. (2008). Política Económica Exterior. Problemas Económicos de México. 384-389.

Huntington, Samuel P (1991). La tercera ola: la democratización de finales del siglo XX. Norman: Universidad de Oklahoma.

Aguilar V., Rubén y Castañeda, Jorge G (2007).La Diferencia, Radiografía de un sexenio, México: Grijalbo.

Revilla, E. (2005). La Política Exterior en México como marco del Comercio Internacional. Recuperado el 03 de mayo de 2013 de:

http://www.mktglobal.iteso.mx/index.php?option=com_content&view=article&id=299&Itemid=121

Ramírez, M; Ruíz, A. La Política Exterior en México: breve evaluación de los últimos 3 años. Recuperado el 08 de mayo de 2013 de:

http://www.fundacionpreciado.org.mx/biencomun/bc186/Lourdes_Andres.pdf

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